En una prueba importa cómo se siente el traje además de cómo se ve. Siga una secuencia y termine con una lista de ajustes acordada. Una fotografía no demuestra comodidad ni permite valorar todos los detalles.
Lleve la ropa que usará debajo
Lleve camisa, zapatos y cinturón o tirantes previstos cuando corresponda. Vacíe bolsillos abultados para valorar la silueta y explique qué suele llevar. Si incluye chaleco, pruebe el conjunto completo, sin aprobar cada pieza aisladamente.
Colóquese con naturalidad
Deje los brazos relajados y evite una pose especial ante el espejo. Revise hombros, largo de chaqueta, mangas y caída del pantalón con el sastre. Describa el resultado deseado en vez de imponer una modificación técnica basada en una regla de internet. Pregunte qué puede cambiarse ahora.
Repita movimientos cotidianos
Siéntese, levántese, camine y alcance hacia delante. Observe tirantez, presión o limitaciones. Pruebe la chaqueta abierta y cerrada como pretende usarla. No fuerce movimientos incómodos; muestre la postura y pida una valoración. El objetivo es poder usarla normalmente.
Mire frente, perfil y espalda
Pida otro espejo o una fotografía con permiso. Señale dudas en la espalda o donde se unen chaqueta y pantalón. La imagen de espalda que sigue muestra por qué ayuda un segundo ángulo. Concrete lugar, sensación y movimiento que provoca el problema.

Salga con ajustes acordados
Anote cambios, quién confirmará que están listos y si necesita otra prueba. La primera prueba no equivale automáticamente a recogida. Vuelva a probar la prenda modificada cuando sea posible. Kelly incluye retoques gratuitos; consulte ajustes posteriores directamente, sobre todo si deja Shanghái pronto.
Al recoger, compruebe todas las piezas y detalles encargados. Guarde pedido y contacto juntos. Para cuestiones de pago y alcance previas al encargo, consulte la guía de presupuestos.